17 agosto 2010

Las llamas arrasan más de 20.000 hectáreas en 2010, un 57% en el Noroeste, casi un 40% entre junio y agosto

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MADRID/VALLADOLID, 16 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los incendios forestales han arrasado un total de 20.582 hectáreas en 2010, un 57 por ciento en las comunidades del Noroeste, y, de ellas, un 38,6 por ciento se han quemado entre junio y agosto, según datos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) hasta el pasado 8 de agosto.

Aún así, 2010 es el año con menos superficie afectada de la década, un 78,08 por ciento menos que el mismo periodo del año pasado, cuando se calcinaron casi 94.000 hectáreas, y un 74 por ciento inferior a la media de la década (80.349). En definitiva, los incendios han impactado en un 0,074 por ciento de la superficie forestal nacional.

Por otro lado, el número total de siniestros --6.836 en 2010, 10.703 en 2009-- se ha rebajado en un 36,14 por ciento. Concretamente, el número de conatos --incendios con una extensión menor a una hectárea-- ha disminuido un 31,74 por ciento, ya que en 2009 hubo 6.432 y este 2010, hasta la fecha señalada, se han producido 4.390 conatos. Asimismo, la cantidad de incendios --más de una hectárea-- ha sufrido un descenso del 44 por ciento, con 2.445 frente a los 4.361 del año pasado,

Además, la superficie de matorral y monte abierto quemada por los siniestros ha descendido un 72,14 por ciento, debido a que en 2009 el fuego arrasó 52.653.53 hectáreas y 14.670,63, en 2010.

EL NOROESTE, EL ÁREA CON MÁS SINIESTROS

En cuanto a las áreas más afectadas por los incendios, el Noroeste --que comprende Galicia, Asturias, Cantabria, el País Vasco y las provincias de León y Zamora-- es el área con más siniestros: el 57,28 por ciento del total, seguida de las comunidades interiores --provincias de comunidades autónomas no costeras, excepto León y Zamora-- con un 27,79 por ciento.

El área Noroeste es, asimismo, en la que más superficie arbolada y forestal se ha quemado, con un 58,22 por ciento y un 71,32 por ciento, respectivamente. En ambos casos las comunidades interiores ocupan el segundo puesto, con un 33,30 por ciento y un 21,82 por ciento.

El área del Mediterráneo, por su parte, ocupa el tercer lugar en las tres clasificaciones, con el 14,06 por ciento del total de siniestros, el 8,36 por ciento de la superficie arbolada que se ha quemado y con el 6,65 por ciento de la superficie forestal arrasada en el territorio español.

Por último, el área de las islas Canarias es la menos afectada por el número de incendios --el 0,86 por ciento del total-- y la que ha perdido menos superficie arbolada -- un 0,11 por ciento-- y forestal --el 0,21 por ciento--.

INCENDIOS EN LA PASADA SEMANAS

En los últimos días se han producido varios incendios forestales, entre ellos los que han afectado al término municipal de Barjas (León), el día 9, que ha arrasado una superficie superior a las 100 hectáreas; en Lobios (Ourense) un incendio controlado el día 10 calcinó unas 150 hectáreas, en su mayor parte de monte raso y el resto de arbolado, según las estimaciones.

El mismo día los efectivos del Servicio de Extinción de Incendios de la Junta de Castilla-León controlaron un fuego declarado en el término de Fonfría (Zamora) que llegó a alcanzar el nivel 2. De igual manera, el delegado territorial de la Junta en Zamora, Alberto Castro Cañibano, declaró el nivel 2 del Plan contra Incendios Forestales de Castilla y León (Infocal) en el incendio acaecido ese mediodía en el término municipal de Asturianos.

Además, el día 12 se controló el incendio declarado en el municipio lucense de Sober, en la zona de los cañones del Sil, después de calcinar unas 180 hectáreas. El mismo día por la noche fallecieron dos brigadistas durante el desempeño de la labores de extinción de un incendio en la localidad pontevedresa de Fornelos de Montes. Asimismo, se mantiene activo el incendio en la localidad de Boiro (A Coruña) que ha arrasado una extensión cercana a las 500 hectáreas.

La FAO lanza un sistema de vigilancia de incendios desarrollado por la NASA

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11 de agosto de 2010, Roma - La FAO lanzó hoy un nuevo portal en Internet de información y vigilancia en tiempo real de incendios para ayudar a los países a luchar contra el fuego de forma eficaz y proteger adecuadamente los recursos naturales. El nuevo Sistema Global de Gestión de Información sobre Fuegos (GFIMS, por sus siglas en inglés), detecta los focos de incendios mediante satélites operados por la Agencia Espacial de EE.UU. (NASA).

Desarrollado en colaboración con la Universidad de Maryland (EE.UU.), el GFIMS cuenta con un interfaz de cartografía en línea que permite mostrar los focos de fuego en tiempo "casi real", lo que significa que hay un desfase de cerca de 2,5 horas desde el momento del paso del satélite hasta que se puede disponer de los datos. El nuevo sistema permite también a los usuarios recibir correos electrónicos de alerta sobre áreas específicas de su interés, lo que les permite reaccionar con rapidez.

"El GFIMS se ha lanzado en un momento en el que la incidencia de grandes incendios tiende a incrementarse", aseguró Pieter van Lierop, Oficial Forestal de la FAO y responsable de las actividades de Manejo del Fuego. "Combatir estos incendios -aseguró- se ha convertido en una cuestión de gran importancia, no sólo debido al creciente número de víctimas y la enorme superficie que se quema, sino también debido a cuestiones de interés global, como el cambio climático".

Tan solo en Rusia este año, debido a una ola de calor sin precedentes con temperaturas cercanas a los 40ºC y vientos de más de 20 metros por segundo, el total de la superficie quemada ha superado los 14 millones de hectáreas, según los datos ofrecidos por el Instituto Forestal Sukachev de la ciudad de Krasnoyarsk. Los incendios forestales en Rusia han provocado este verano la muerte de cerca de medio centenar de personas.

A nivel mundial, los incendios de la cubierta vegetal se calcula afectan a una superficie de unos 350 millones de hectáreas cada año. Cerca de la mitad o más se encuentran en África. En la región del Mediterráneo, resultan dañadas por incendios de vegetación entre 700 000 y un millón de hectáreas cada año.

Fácil de usar

Hasta fecha reciente, los responsables de la gestión de los recursos naturales se han encontrado con grandes dificultades para obtener información oportuna de los satélites sobre los incendios de vegetación.

"La información estaba muy fragmentada porque se obtenía de diversas fuentes, por lo que no era la adecuada para un análisis preciso y para la identificación de las tendencias", según John Latham, Oficial de Medio ambiente en el Departamento de Gestión de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la FAO. "GFIMS es un sistema integral de información sobre incendios que suministra datos esenciales a sus usuarios mientras el fuego se encuentra aún activo", explicó.

GFIMS permite a los usuarios descargar información sobre incendios en archivos de dimensiones mínimas y formatos fáciles de usar, entre los que se incluyen archivos de texto, shapefiles de ESRI, Web Map Services (WMS), archivos Google Earth/KML, y un plug-in para el NASA World Wind.

"GFIMS ha provocado además un elevado interés entre los investigadores", añadió Latham.

"Al asociar el sistema a la cubierta vegetal nos muestra lo que está ardiendo. GFIMS ofrece ahora análisis de prevalencia del fuego a nivel anual y mensual, y en el futuro incluirá información sobre el tamaño de la superficie quemada por tipo de cubierta forestal. Como resultado, se espera mejore los datos analíticos y se pueda ofrecer una respuesta a tiempo".

El sistema puede ser utilizado por los responsables del manejo del fuego y bomberos, así como por las agencias encargadas en la vigilancia de los recursos naturales y agrícolas. La suscripción es gratuita. El sistema requiere tan solo una dirección activa de correo electrónico. Inicialmente GFIMS se lanzó en tres idiomas -inglés, francés y español. El sistema de vigilancia está albergado en el Departamento de Gestión de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la FAO.

Demanda de productos madereros se contrajo 11.6% en 2009

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Ginebra/Roma.- La recesión mundial empujó a un mínimo nivel histórico en 2009 la demanda de madera y productos derivados, según informó hoy en Ginebra Ed Pepke, experto de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

"Se produjo el mayor retroceso desde la crisis del petróleo en los años 70", indicó.

El colapso del sector inmobiliario en Estados Unidos y la menor demanda de papel debido a la crisis global de la publicidad redujeron 11.6 por ciento con respecto a 2008 la demanda de productos madereros. Los datos se refieren sólo a Norteamérica, Europa y los países de la ex Unión Soviética.

Pepke destacó que tan sólo en Estados Unidos se redujo en dos tercios la demanda para el sector de la construcción. "Este nivel de cambio fue desastroso y mucho peor que las oscilaciones coyunturales normales".

El sector perdió 300 mil empleos en Estados Unidos. "Y también en Europa y Rusia hubo sacrificios", según Pepke. Sin embargo, de cara a 2010 las cosas han mejorado y la demanda vuele a niveles más habituales.

Álamos para la seguridad alimentaria

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4 de agosto de 2010, Roma - Alrededor de un millón de personas en el condado de Siyang, China, se están beneficiando de la capacidad de los bosques de álamo para rehabilitar las llanuras aluviales marginales y estabilizar las orillas de los ríos Amarillo, Huai y Yangtze. Hoy en día, las grandes hileras de álamos protegen a los campos en su día devastados por las inundaciones, el viento, las tormentas de arena y la erosión del suelo, promoviendo de esta forma las actividades agrícolas.

"Los álamos -añadió- crecen muy rápidamente y son increíblemente resistentes", afirmó Jim Carle, al frente del Equipo de Gestión Forestal de la FAO. "Pueden crecer de diversas formas e integrarse fácilmente con otros usos del suelo, resultando ideales para apoyar a la ganadería, agricultura, acuicultura, viticultura y horticultura".

Estos árboles multiuso pueden proporcionar material para elaborar refugios, cubiertas para sombra y viviendas, ofrecen protección para los cultivos, forraje para el ganado y son una fuente viable de bioenergía. El álamo es uno de los árboles que crece más rápidamente, con ciclos de producción de entre 5 y 15 años, y tiene numerosas aplicaciones. Cada vez se cultivan más álamos para la producción de energía forestal.

Al involucrar a los campesinos y pequeños agricultores de Siyang en nuevas actividades de generación de ingresos, el desarrollo de las industrias madereras y la consiguiente creación de empleo han contribuido a la mejora de la situación económica general de la región y al aumento de los ingresos per cápita de sus habitantes urbanos y rurales.

Clave para el éxito

Durante mucho tiempo Siyang ha considerado un ejemplo de la aplicación exitosa de la transferencia internacional de material genético, conocimiento científico y tecnología. La historia de la asociación cooperativa de Siyang data de la década de1970, cuando el condado importó por primera vez 32 clones de álamo de Italia, donde existían centros de investigación y desarrollo de estos árboles. Esta actividad, todavía en curso, fue facilitada por la Comisión Internacional del Álamo (CIA) de la FAO.

Con una superficie de más de 100 000 hectáreas de la superficie del condado, los álamos son hoy en día la principal especie arbórea en Siyang, aumentando su cubierta forestal de un 7 a un 47 por ciento en los últimos 30 años.

"Debido a la escala (de la actividad) y al rápido crecimiento de los álamos, pasó a convertirse en un gran programa de desarrollo rural que también ayuda a la seguridad alimentaria, a los medios de subsistencia y a usos alternativos del suelo, sobrepasando así las expectativas iniciales", explicó Carle.

Hoy en día China es el mayor productor mundial de álamos, seguido de Francia. La superficie de bosques de álamo y la silvicultura (que combina árboles con los cultivos o la ganadería) abarcan un área de unos 8 millones de hectáreas, 30 veces mayor que las zonas de plantaciones de álamos en Francia.

Ayuda para la agricultura

La agrosilvicultura a pequeña escala basada en los álamos ha transformado el paisaje convirtiendo las llanuras aluviales del Condado de Siyang en un mosaico verde repleto de actividad. La rápida descomposición de las hojas y el crecimiento de la biomasa han aumentado la fertilidad de un terreno antes arenoso y no siempre adecuado para el cultivo.

"Ahora la gente puede diversificar sus actividades", afirmó Alberto del Lungo, Oficial forestal de la Comisión Internacional del Álamo de la FAO. "Gracias a la compatibilidad del álamo con numerosos cultivos, los campesinos pueden ahora plantar trigo y maíz y multitud de cultivos hortícolas. Por ejemplo, los pequeños agricultores utilizan los plantones cortados de álamo para cultivar setas en sus invernaderos", explicó.

La madera como industria clave

Los álamos también proporcionan madera, fibra y leña para las industrias forestales. La madera de álamo es incolora, inodora e insípida, resultando muy adecuada para cajas de fruta, utensilios médicos, palillos, suelos y muebles, y para la fabricación de pulpa y papel.

La industria maderera de Siyang produce hoy en día casi un centenar de productos, entre los que se incluyen tableros de fibra, madera contrachapada, chapas decorativas y muebles. Actualmente hay más de 1 200 empresas madereras activas en la región que dan empleo a unos 50 000 trabajadores. La capacidad transformación de la madera de Siyang ha sobrepasado recientemente los 2 millones de metros cúbicos al año y sus productos se exportan a Europa, África y el Sudeste Asiático.

Sumidero de carbono

La agrosilvicultura basada en los álamos es una actividad beneficiosa por otro motivo fundamental: la retención del carbono es un servicio medioambiental crucial que ofrecen los álamos que tiene gran importancia para la mitigación del cambio climático.

Diversos estudios han demostrado que la agrosilvicultura ofrece oportunidades para crear sumideros de carbono sumamente eficientes. Y, según la FAO, en particular la combinación de álamo y trigo es un uso del suelo especialmente adecuado para aumentar la captura de carbono en las explotaciones agrícolas.

La "Gran Muralla verde" de China

El cultivo de álamos se ha popularizado en las plantaciones agroforestales y a pequeña escala en otras regiones de China. "Planta la montaña yerma con árboles, convierte al desierto que avanza en oasis" son frases con rima utilizadas por los defensores chinos del medioambiente en referencia a la Gran Muralla Verde de bosques de álamo y sauce, plantados para frenar la erosión del suelo y reducir la intensidad de las tormentas de arena.

Los pequeños campesinos de la arenosa región noroccidental de China obtenían escaso provecho de sus yermas tierras de cultivo y comenzaron a plantar álamos y sauces resistentes a la sequía para proporcionar sombra y cobijo frente a las tormentas de arena. Una vez que el avance del desierto se estabilizó, los agricultores comenzaron a cortar y vender madera para ganarse la vida, al tiempo que conservaban en su lugar las zonas verdes como protección.

Shi Guangyin, un agricultor de 67 años que ha luchado contra las tormentas de arena desde la infancia y que fue premiado por la FAO en 2002 como "campesino destacado" ha jugado un papel fundamental en este esfuerzo. En 1984 Shi se unió a otras familias rurales para fundar una sociedad para combatir el avance de la arena en su región mediante la plantación de árboles en 200 hectáreas de terreno. Hasta la fecha, su empresa ha movilizado más de 1,47 millones de dólares EE.UU. para plantar y reforzar 13 000 hectáreas de bosques en el Condado de Dingbian, en la Provincia de Shaanxi.

Una importante lección que aprender

"La plantación de álamos en China ha sido un éxito enorme", aseguró Carle. "China se ha convertido -señaló- en la pieza clave en el cultivo de álamos y actualmente está capacitada para transferir sus conocimientos y tecnología no sólo a otras partes de China sino también a otras regiones y territorios, como por ejemplo Asia Central".

"La CIA desempeña un papel fundamental en la mejora de los medios de vida de los agricultores. Fomenta la integración del cultivo de álamos en los sistemas agroforestales transfiriendo conocimientos y tecnologías de los países desarrollados a los países en desarrollo y apoyando a los responsables de las políticas, a los planificadores de estrategias y a los inversores en la puesta en marcha de plantaciones de álamos para contribuir a un desarrollo y uso del suelo sostenibles".

En reconocimiento del papel de los álamos en el desarrollo rural y para destacar el papel de catalizador realizado por la FAO, la CIA y la cooperación italiana, en Siyang se ha creado el único Museo del Alamo existente en el mundo. Su ubicación exacta coincide con el lugar en el que se plantaron en Siyang los dos primeros clones de álamo cedidos por Italia.

Basándose en la transferencia de tecnología proporcionada en los últimos 30 años por los miembros de la CIA -especialmente Italia-, y en una inversión adecuada, China se ha convertido en el líder mundial en genómica y biotecnología de álamos para mejorar la resistencia a los agentes bióticos y la calidad de la madera, aumentando así la productividad y la contribución de estos árboles al desarrollo rural.

16 agosto 2010

Solo se han quemado 13 hectáreas en Baleares este año, pero el riesgo es alto

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Palma, 15 ago (EFE).- Los 57 incendios ocurridos en lo que va de año en Baleares han quemado 13,6 hectáreas de terreno, cifra que el jefe del Servicio de Gestión Forestal, Luis Berbiela, considera "muy reducida" aunque advierte de que el riesgo actual es alto debido que existe "una acumulación de combustible vegetal muy elevada".

"Llevamos 57 incendios registrados en Baleares durante 2010 y por suerte la superficie recorrida por el fuego es de solo 13,6 hectáreas", ha asegurado Berbiela en declaraciones a Efe, una cifra que considera "muy reducida" y que comprende los fuegos que han tenido lugar hasta el 13 de agosto.

Estas cifras son las más bajas registradas históricamente en Baleares, donde la media de incendios registrados hasta la primera semana de agosto en la última década es de 83, con 182,4 hectáreas afectadas por las llamas.

La razón de que la superficie quemada sea reducida se encuentra en que el año comenzó de forma favorable en este aspecto, con una primavera con precipitaciones abundantes en todas las islas, unas lluvias que, según Berbiela, han hecho que la primera parte del año "sea muy positiva", hasta la entrada en la época de mayor riesgo en la que nos encontramos, que abarca del 1 de mayo al 15 de octubre.

"En la época de peligro nos estamos enfrentando por el momento a una situación meteorológica positiva pero con una acumulación de combustible vegetal muy elevada que, al ir secándose a medida que avanza el verano, hace que el riesgo vaya aumentando", advierte el responsable de Gestión Forestal.

Berbiela señala la importancia de ser conscientes de la situación de riesgo que existe en época estival en todo el ámbito Mediterráneo y considera que "es necesario ir cambiando una ancestral cultura del fuego por una cultura del riesgo que afecta a las áreas forestales en verano y a las zonas colindantes con las mismas".

Esa "cultura del riesgo" se basa en adoptar medidas de prevención y también de autoprotección.

"Es muy importante el esfuerzo de todos los ciudadanos en tratar de evitar provocar el inicio de un fuego", ha reclamado Berbiela, quien ha subrayado que todos los incendios "en su principio son pequeñitos pero pueden llegar a convertirse en devastadores".

Ha subrayado la relevancia de medidas como no tirar nunca colillas, evitar dejar basura en zonas forestales, no hacer barbacoas en verano en zonas naturales, asegurarse de que no haya copas de árboles por encima de los tejados de las viviendas, crear fajas de defensa alrededor de las casas que estén en entornos forestales o tener "matachispas" en las chimeneas.

"Son elementos clave de cara a reducir el impacto que puede tener un incendio forestal", ha incidido Berbiela.

Berbiela ha atribuido también la reducida superficie quemada este año a la efectividad del sistema de respuesta de despacho automático que lleva a cabo la Conselleria de Medio Ambiente y Movilidad en caso de incendio, que "implica una movilización de medios muy rápida para intentar llegar en el menor tiempo posible a los conatos que se puedan producir", junto a la integración de emergencias en el 112.

En 2009, por estas fechas se habían quemado 63,32 hectáreas en incendios forestales, cinco veces más que este año; en 2008 eran 24,85; en 2007 habían ardido 82,84, y en 2006 eran 159,28.