16 mayo 2017

Se estima de la existencia de entre un 40 y un 47 % más de bosques de tierras secas





MADRID, 12 May. (EUROPA PRESS) -

Una nueva estimación de los bosques de tierras secas sugiere que la cobertura forestal global es al menos un 9 por ciento más alta de lo que se pensaba anteriormente.

El hallazgo, publicado en Science, de estas 467 millones de hectáreas de superficie forestal no contabilizada como tal ayudará a reducir la incertidumbre que rodea las estimaciones del sumidero de carbono terrestre.

Los biomas de tierras secas, donde la precipitación es más que compensada por la evaporación de las superficies y la transpiración de las plantas, cubren alrededor del 40 por ciento de la superficie terrestre de la Tierra. Estos biomas contienen algunos de los ecosistemas más amenazados, incluyendo puntos calientes de biodiversidad.

Sin embargo, las estimaciones anteriores de los bosques de tierras secas han estado plagadas de disparidades, causadas por cuestiones como las diferencias en la resolución espacial de los satélites, los enfoques de cartografía y las definiciones de los bosques. Estas disparidades han dado lugar a grandes dudas sobre la fiabilidad de las estimaciones del área forestal mundial y a preguntas sobre la contribución real de los bosques al ciclo global del carbono.

En su trabajo, Jean-Francois Bastin y sus colegas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), analizaron datos de satélite de Google Earth, utilizando un conjunto de muestras detalladas de 213.795 parcelas de 0,5 hectáreas de todo el mundo.

Su nueva estimación de los bosques de tierras secas es entre un 40 y un 47 por ciento más alta que los cálculos anteriores, lo que corresponde a 467 millones de hectáreas de bosque de los que nunca se han informado antes. Esto aumenta las estimaciones actuales de cobertura forestal global en al menos un 9 por ciento

Fuente: EUROPAPRESS

11 marzo 2017

Cesefor elaborará el sistema de información del centro de energías renovables de la Comunidad del África Meridional para el Desarrollo




Cesefor desarrollará la herramienta de comunicación e información del Centro de Energías Renovables y Eficiencia Energética de la Comunidad del África Meridional para el Desarrollo (SADC, por sus siglas en inglés). Se trata de un trabajo recientemente adjudicado a Cesefor, y que tiene por referencia el que ya desarrolló este centro para la Comunidad Económica de los Estados del Oeste Africano (ECOWAS, por sus siglas en inglés) hace cuatro años.

Este encargo es una adjudicación de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y cuenta con apoyo financiero de la Agencia Austriaca de Desarrollo. Forma parte de una campaña institucional del referido organismo de la ONU para la promoción de tecnologías y servicios energéticos sostenibles impulsar en países emergentes a través de la creación de centros de energía sostenible, como el de la región del SADC, que tendrá su sede en Windhoek, Namibia. El trabajo encomendado a Cesefor consiste en el desarrollo de una plataforma de comunicación e información para promover el sector de las energías renovables y la eficiencia energética, dirigido básicamente a atraer inversores y a ofrecer información a todos los agentes implicados en el desarrollo de este mercado: desde los gobiernos, al sector privado, pasando por las organizaciones de la sociedad civil.

Este nuevo trabajo consolida a Cesefor en la línea de actuaciones con organismos internacionales, y que complementa la trayectoria desarrollada también en Castilla y León y su experiencia en el desarrollo de sistemas de información de indicadores forestales, ambientales y energéticos. Muestra de ello son los trabajos desarrollados, entre otros, para el Departamento de Cambio Climático del Ministerio del Medio Ambiente de Chile, con el desarrollo de la plataforma del SNICHILE para informar a la ciudadanía sobre las emisiones y absorciones nacionales de GEI; así como el trabajo para la Oficina Española de Cambio Climático (OECC) y la Fundación Biodiversidad con la puesta en marcha de la web AdapteCCa (en colaboración con la empresa INCA Medio); el Observatorio de Energías Renovables para la Comunidad Económica de los Estados del Oeste Africano (ECOWAS, por sus siglas en inglés); la colaboración y el apoyo al Inventario Forestal Nacional de Paraguay prestando asistencia técnica al Instituto Forestal Nacional de Paraguay (INFONA); así como otros sistemas de información sobre equipamientos de uso público en espacios naturales en territorio español.

La Comunidad del África Meridional para el Desarrollo (SADC) es una Comunidad Económica Regional compuesta por 15 Estados Miembros (Angola, Botswana, República Democrática del Congo, Lesotho, Madagascar, Malawi, Mauricio, Mozambique, Namibia, Seychelles, Sudáfrica, Swazilandia, Tanzania, Zambia y Zimbabwe). Establecida en 1992, la SADC está comprometida con la integración regional y la erradicación de la pobreza en África meridional mediante el desarrollo económico y la garantía de la paz y la seguridad.



07 febrero 2017

Jornada técnica sobre incendios en la interfaz urbanoforestal

El próximo 7 de marzo se celebrará una jornada técnica sobre incendios en la interfaz urbanoforestal en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid.

El programa de la jornada es el siguiente:




Vía: APIA

28 diciembre 2016

Crece el intercambio genético entre los dos núcleos del oso pardo en la cordillera cantábrica



Los dos núcleos de población del oso pardo que subsisten en la cordillera Cantábrica –el de la zona occidental, entre Asturias y León, y el de la zona oriental, entre Palencia, Cantabria y León– están incrementando cada vez más su conexión.

Cada vez hay un mayor intercambio genético de estos núcleos, lo que coincide con un aumento de las osas reproductoras en el área oriental. Las dos poblaciones cantábricas del oso pardo “están más conectadas en la actualidad que en cualquier momento de los últimos 100 años”, concluye un informe de la Fundación Oso Pardo que publica la revista Quercus.

La población del oso pardo en la cordillera Cantábrica se estima en unos 250 ejemplares, de los cuales algo más de 200 se mueven en el sector occidental, y el resto (unos 40), en el área oriental. En 2009, los expertos alertaron sobre el peligro de extinción que se cernía sobre el núcleo oriental, dado el escaso número de osas con cría; en 2013, se dio por finalizado el estancamiento de esta población, y ahora los datos de los últimos tres años invitan al optimismo.

“Hay un aumento de las hembras con cría en la zona oriental, según muestran los censos que realizamos desde 1989. Nunca antes habíamos tenido tantas osas con cría”, dice Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo.

A finales del siglo, los censos en la zona oriental detectaban una media anual de 1,2 hembras con cría, cifra que ha ido aumentando, de forma que se han detectado seis hembras con cría en el 2014 y otras seis en el 2015 mientras que “este año llevamos cinco”, dice Palomero. Dado que las hembras suelen criar cada dos años, se estima que hay al menos doce osas reproductoras en el sector oriental. “Es una cifra modesta, pero nos llena de satisfacción a quienes hace menos de 20 años veíamos a esta población a punto de extinguirse”, dicen los autores del estudio (Fernando Ballesteros y Juan Carlos Blanco y el propio Palomero).

En paralelo, los estudios genéticos han mostrado que cada vez hay una mayor hibridación entre los dos núcleos de osos, aunque siguen separados por las infraestructuras que unen la Meseta con Asturias (la A-66 de León a Oviedo o el AVE, entre otras). “En sólo unos pocos años, se ha pasado de una subpoblación oriental casi aislada a otra en la que la mayoría de los individuos presentan ya la huella genética de ancestros occidentales”, añaden. Mayor variabilidad genética significa mayor capacidad de adaptación, menor vulnerabilidad a las enfermedades y una mayor velocidad de recuperación de la especie.

Sin embargo, el intercambio genético se produce sobre todo gracias a los ejemplares jóvenes que se dispersan, recorren el territorio y cruzan hasta el sector oriental, mientras que las hembras rara vez se mueven. En el sector oriental, estas se han expandido, pero ampliando su distribución alrededor del núcleo original que sobrevivió en los montes palentinos de La Pernía y Cervera del Pisuerga.

Los expertos dicen que no se podrá hablar de una verdadera unión de ambos núcleos hasta que el corredor que los separa esté poblado por hembras reproductoras, por lo que Palomero destaca que hay que garantizar la conexión biológica entre ambas zonas (pasos subterráneos, completar plantaciones de bosquetes...). Otra tarea es combatir la mortalidad del oso que causan los venenos (usados en el sector oriental para matar al lobo) o los lazos y las trampas puestos para cazar jabalíes. “En la zona oriental, los enclaves naturales de la Red Natura 200 no tienen planes de gestión en León, Palencia y Cantabria”, agrega Palomero.