29 noviembre 2012

La dendrocronología, un aliado de la conservación de la biodiversidad

(Credit: Mar Génova)
Un estudio realizado en el pinar de Navalacruz (Ávila) se ha utilizado como pionero para demostrar la aplicación potencial de la dendroecología para entender el origen, la dinámica forestal, la variabilidad local, las relaciones con el clima y las alteraciones antropogénicas en bosques relictos. El trabajo, que ha sido dirigido por una investigadora de la EUIT Forestal de la UPM, propone una serie de medidas encaminadas a incrementar la protección de este enclave, excepcional bastión de la biodiversidad.

Pinus nigra es una especie que únicamente se encuentra en territorios circunmediterráneos y que se subdivide en diversas poblaciones aisladas en cada territorio que mantienen características diferentes (subespecies). La subespecie salzmannii, propia del este y centro de la Península Ibérica, sur de Francia y noroeste de África, ocupa la posición más occidental. La persistencia en España de Pinus nigra salzmannii muy longevos hasta superar el milenio en algunos casos, así como su sensibilidad al cambio climático, ha llamado la atención de muchos investigadores. Pero aunque se han publicado numerosos trabajos en el campo de la dendroecología (materia que relaciona las variaciones en grosor de los anillos de crecimiento con distintos factores ecológicos) hasta la fecha no se había relacionado este tipo de investigaciones con la conservación de la biodiversidad y de los recursos genéticos.

En el trabajo1 realizado se utilizan métodos dendroecológicos para analizar el pinar relicto de Navalacruz, que se ubica en la vertiente norte de la sierra de Gredos y constituye un interesante recurso genético forestal en peligro a causa de los frecuentes incendios que suceden en la región.

La interpretación de diferentes datos dendroecológicos y paleobiogeográficos ha permitido, por una parte, demostrar que este relativamente joven pinar es un relicto de bosques más amplios que en el pasado recubrieron el área. Además, y entre otros aspectos, en este trabajo se ha detectado una gran variabilidad y numerosas perturbaciones cuasi-periódicas del crecimiento (alternando entre supresión y liberación) que indican la existencia de ciclos de diferente intensidad en el aprovechamiento de la madera de este bosque.

El pinar de Navalacruz constituye un ejemplo de este tipo de bosque a baja altitud, que podría proporcionar para la Sierra de Gredos unos recursos genéticos muy valiosos en un escenario futuro de calentamiento global. Por esta razón es esencial tomar medidas de gestión que incrementen la protección de este enclave, como la eliminación de plantaciones foráneas con otras subespecies y así evitar la contaminación genética. Los resultados de este estudio sugieren que las condiciones locales son muy importantes para el crecimiento y la regeneración y que es deseable un enfoque multivariado en su conservación. En algunos casos sería conveniente la eliminación de matorrales y herbáceas perennes para favorecer la regeneración, y en otros el aclareo selectivo puede incrementar asimismo la regeneración y favorecer un mayor crecimiento de los árboles.

1  Genova, Mar; Moya, Pablo. Dendroecological analysis of relict pine forests in the centre of the Iberian Peninsula. BIODIVERSITY AND CONSERVATION 21 (11): 2949-2965. DOI: 10.1007/s10531-012-0348-5. Oct 2012.

Fuente: UPMCesefor,
Vía twitter:

28 noviembre 2012

87,5 millones de euros hasta el año 2015 en actuaciones en materia forestal en Extremadura

Alrededores de Villarta de los Montes (Badajoz)


Extremadura invertirá 87,5 millones de euros entre los años 2013 y 2015 en actuaciones en los montes de la región. Entre los trabajos previstos destacan repoblaciones forestales, tratamientos selvícolas (claras, podas, mejoras, etcétera), pistas forestales, mejoras ganaderas, lucha contra incendios e infraestructuras.

El Ejecutivo autonómico tiene presupuestada una inversión de 48,1 millones de euros el próximo año; 22,5 millones en 2014 y 17 millones en 2015, según ha explicado esta mañana el director general de Medio Ambiente, Enrique Julián Fuentes, durante una ponencia en el marco de la Feria Ibérica de la Construcción (Ficon) en las instalaciones de Feval en Don Benito. En su intervención ha analizado las inversiones públicas en los montes extremeños, incluidas las destinadas a la prevención de incendios, labor a la que se destinan 14 millones de euros y se prevén crear 50.000 jornadas de trabajo.

El director general ha avanzado que, solo el próximo año, el gasto público en los montes gestionados por la Administración regional asciende a 25,4 millones de euros; y que invertirá casi 20 millones en aquellos que son de particulares (para ayudas al regenerado de la dehesa, a la gestión de montes y biomasa, y a la prevención de incendios); al margen de otros 2,9 para proyectos y asistencias técnicas.

Durante su intervención, Enrique Julián Fuentes ha destacado que la inversión forestal conlleva una serie de beneficios, tales como “la eliminación de combustible vegetal mediante tratamientos selvícolas, la disminución de riesgo de incendios y la creación de empleo”.

PREVENCIÓN DE INCENDIOS
En relación a la prevención de incendios, el director general de Medio Ambiente ha detallado que el próximo año se va a actuar con cortafuegos en más de 900 kilómetros, habrá tratamientos selvícolas en más de 8.000 hectáreas, hay previstos más de mil kilómetros de creación y mantenimiento de pistas forestales en los montes públicos; así como la creación de al menos 30 nuevos puntos de agua y la restauración de 4.000 hectáreas de superficies quemadas en los últimos años.

Además, ha recalcado que el Gobierno extremeño invertirá casi 9 millones de euros en obras de gestión de montes el próximo año; lo que supone un incremento de más del 245% sobre este año, y que va a crear 20.000 jornadas de trabajo.

Por otro lado, el director general ha recordado que está pendiente de publicarse el nuevo decreto de ayudas para la dehesa, así como la implantación de la nueva normativa de aprovechamientos forestales, además de una propuesta de decreto de ordenación de montes particulares y de biomasa.

Fuente: agralia (Junta de Extremadura)

27 noviembre 2012

Cesefor logra el apoyo del Gobierno para el fomento del uso térmico de biomasa forestal local

Restos de copa astillados de Pinus sylvestris


visto en europapress.es


VALLADOLID, 26 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Fundación Cesefor ha conseguido que su proyecto 'Uso término local de la biomasa con maximización de beneficios', presentado a la primera convocatoria de 'Proyectos Clima', haya sido aprobado entre 194 iniciativas para ponerse en marcha en varios municipios de Castilla y León y de Aragón.

Según han informado a Europa Press fuentes de la organización los 'Proyectos Clima' persiguen la reducción de las emisiones difusas de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en España.

Este proyecto propone como primer objetivo la reducción de emisiones de CO2 derivadas del consumo de combustibles fósiles a través de la sustitución de calderas por nuevas calderas de biomasa, e incluye objetivos asociados de igual importancia que lo hacen singular, y que exigen el uso de biomasa forestal local.

El Fondo de Carbono adquirirá las reducciones verificadas que logren estos proyectos, contribuyendo así a su viabilidad financiera. En total, se prevé que los 40 proyectos aprobados (79 de los casi 200 presentados superaron la Primera fase) reduzcan más de un millón de toneladas de CO2 equivalente en los próximos cuatro años.

El Proyecto se inscribe en la línea de promoción del desarrollo rural de Fundación Cesefor, y propone la integración de la biomasa para uso energético en la cadena local de los recursos forestales. Se busca la activación económica y del empleo y la estabilidad de costes, siempre con el uso sostenible de los recursos forestales, y además incide en un aspecto tan importante, desde un punto de vista local y general, como es mejorar la prevención de incendios.

La creación de puestos de trabajo, en el monte y en la industria, y la contribución, mediante esta iniciativa, a la estabilidad energética, tanto en suministro como en costes, son objetivos primordiales de este proyecto y que sólo pueden ser aportados por el combustible propuesto en el proyecto.

25 noviembre 2012

Aragón obtiene el certificado de gestión forestal sostenible

Con la finalidad de promover la gestión forestal sostenible, la Dirección General de Gestión Forestal del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente apostó por implantar en la Comunidad Autónoma de Aragón la certificación forestal basándose en el sistema PEFC.

La Certificación Forestal PEFC es una iniciativa voluntaria del sector forestal que a través del logo PEFC certifica y demuestra al consumidor que un determinado producto proviene de un bosque gestionado de manera responsable y sostenible con el medio ambiente.

PEFC España cuenta con un Sistema Español de Certificación Forestal que se compone del documento técnico español y unas Normas UNE de Gestión Forestal Sostenible, documentos que desarrollan los requisitos de obligado cumplimiento, que debe articular la gestión de las masas forestales para obtener la certificación forestal PEFC.

De las diferentes modalidades de certificación que permite PEFC España, se ha decidido implantar en la Comunidad Autónoma de Aragón la modalidad regional ya que permite la agrupación en una sola entidad de todo propietario y/o gestor de montes interesado de manera voluntaria en el proceso de certificación y que cuente con un plan de gestión vigente, y a su vez, facilita a la Administración forestal promover y financiar su implantación.

Esta modalidad requiere la existencia de una entidad legal que ejerza de Entidad Solicitante Regional y agrupe a todo interesado en certificar su monte. Con ese fin se creó en 2011 la Entidad Aragonesa Solicitante de la Certificación Forestal (ARACERT) fundada por el Gobierno de Aragón, junto con la Mancomunidad Forestal de Ansó - Fago y la Asociación Forestal Aragonesa de manera que quede representado en la asociación el propietario público y privado.

Para comenzar el proceso de certificación, la entidad solicitante debe contar con un sistema de gestión forestal que se compone de referente técnico regional y unos procedimientos de control de la misma realizada por los adscritos así como así otra documentación asociada. Durante este tiempo se ha trabajado en la implantación de este sistema y se han recibido las solicitudes de adhesión del Grupo de Montes Ordenados de Ansó–Fago y Talamantes.

La certificación de la gestión forestal se acredita mediante un certificado que emite una entidad certificadora independiente tras superar un proceso de auditoría o control que verifica la adecuada y correcta gestión mediante la revisión de la documentación exigida (referente técnico regional y procedimiento de control), así como un muestreo sobre los planes de gestión de los adscritos tanto del documento como de su implantación en el monte.

El pasado mes de octubre la entidad certificadora AENOR llevó a cabo el proceso de auditoría inicial a la Entidad Aragonesa Solicitante de la Certificación durante la cual se revisó su sistema de gestión forestal así como su correcta implantación y funcionamiento. De la misma manera, AENOR realizó una visita de campo al Grupo de Montes Ordenados Ansó–Fago para su evaluación como muestra representativa de los montes adheridos.

Resultado de esta auditoría inicial, AENOR ha emitido a la Entidad Aragonesa Solicitante de la Certificación Forestal el certificado de conformidad de la gestión forestal sostenible otorgado con número PEFC / 14-21-00002-AEN y en el que se encuentran incluidas mas de 25.100 hectáreas.

A partir de este momento, todos los productos que se obtengan de los aprovechamientos que se realicen en los montes de Talamantes así como del Grupo de montes ordenados de Ansó–Fago serán ya productos certificados, es decir, que provienen de montes gestionados de manera sostenible.

En la actualidad se continúa trabajando en ampliar las masas forestales certificadas, concretamente los esfuerzos se están destinando a la certificación de choperas del Gobierno de Aragón y a diferentes montes privados.

La implantación de la certificación de la gestión forestal sostenible presenta importantes ventajas, tanto desde el punto de vista ambiental como económico y social. Concretamente es una herramienta que garantiza todavía con mayor ímpetu la pervivencia en óptimas condiciones de los bosques, ya que cuenta con un mecanismo de control sobre la procedencia y aprovechamiento de la madera que se consume. Por otro lado, el propietario obtiene un mayor valor añadido de sus productos, le permite ampliar el ámbito de comercialización de los mismos, facilitando el acceso a nuevos mercados. Asímismo, la industria fortalece su imagen y su compromiso con el medio ambiente, mejorando los canales de venta y asegurando y ampliando mercados que cada día demandan más productos certificados.

Finalmente, el consumidor tiene la garantía de un producto procedente de bosques gestionados de forma sostenible y contribuye mediante su adquisición en la sostenibilidad de los mismos.

Fuente: Aragón Hoy

24 noviembre 2012

El uso de la información como base de las políticas forestales


Por Peter Holmgren
Comunicar resultados científicos y de investigación, y sus implicaciones, es un desafío tanto para los que los emiten como para los destinatarios. Por un lado, nos esforzamos por contar con pruebas rigurosas y relevantes, y por el otro, de tener un proceso de decisión democrático. Pero aun así, no lo conseguiremos si la comunicación entre ambas partes no funciona o si está repleta de información con escaso fundamento científico. El objetivo es agrupar los resultados relevantes de manera que las consecuencias de la acción (o de su ausencia) sean comprendidas, asimiladas y no se ignoren a la ligera.

Este blog es una reflexión personal sobre las posibles consecuencias de utilizar buena información equivocadamente y, lo que es más peligroso, usar información errónea de modo convincente. Para ello, he tomado prestada la figura de arriba de Gill Petrokofsky, del Instituto de Biodiversidad de la Universidad de Oxford, para ilustrar con un esquema los casos posibles.

Muchas personas, incluyendo académicos, legisladores y personas del “cuarto poder”, cuyo papel principal es la comunicación, se dedican al análisis minucioso de la comunicación de las ciencias que estudian al cambio climático (como por ejemplo, Roger PielkeStephen Schneider). El proceso de evaluación y los informes del IPCC y un amplio corpus científico sientan las bases para alcanzar un consenso científico sobre el cambio climático. Por lo tanto, es desconcertante leer un documento reciente que muestra que algunos canales de información muy influyentes (Fox News y el Wall Street Journal) tergiversan este consenso hasta en el 80 y90% de sus artículos e intervenciones referentes al cambio climático. En mi opinión, este es un caso claro de información deficiente bien utilizada: comunicadores muy influyentes han reunido información engañosa y la han presentado a un público formado en su mayoría por personas sin conocimientos científicos.

Un ejemplo de buena información mal empleada procede de un campo completamente distinto. Como muchos recuerdan, el transbordador espacial Challenger se desintegró poco después de despegar el 28 de enero de 1986. Tal como se describe en el excelente libro de Edward Tufte, los científicos e ingenieros habían llegado de antemano a la conclusión de que hacía demasiado frío para el lanzamiento, basándose en los datos y experiencias de misiones anteriores. Pero estos resultados no fueron comunicados de modo que las personas que tomaban las decisiones comprendieran claramente las implicaciones de un lanzamiento. A pesar de las pruebas existentes, ocurrió el desastre. Este es sólo un dramático recordatorio de que la forma en la que se comunican los resultados puede ser crucial.

Volviendo ahora a la silvicultura. ¿Cuánto éxito tenemos al convencer a los interesados sobre el estado de los bosques y la silvicultura? Hay mucho que leer sobre la relación entre la ciencia forestal y la política forestal, por ejemplo en este documento del IUFRO de 2005.

Pero, más allá del círculo de expertos en política forestal, la percepción del público sobre los bosques y la silvicultura puede ser bastante diferente. Esto ha sido bien estudiado en Europa, por ejemplo en este informe, que presenta una brecha considerable entre la percepción del público y el conocimiento científico consolidado, incluso en hechos bien establecidos como el cambio de la superficie forestal. Dos estudios recientes de CIFOR en Nepal y Papúa Nueva Guinea confirman este panorama. Llegan a la conclusión de que la prensa de estos dos países no informa adecuadamente sobre REDD+, debido en parte a que los periodistas no tienen acceso a información balanceada y verificada.

Así que no podemos asumir que nuestros resultados científicos serán entendidos. Con frecuencia nos centramos en la necesidad de presentar pruebas científicas como tales. Retomaré el tema de las pruebas y las revisiones sistemáticas de la investigación forestal en próximos blogs. El mensaje en este texto es que la comunicación clara y sistemática de resultados tan relevantes también es crucial.


FuenteCIFOR