13 noviembre 2012

La reserva hidráulica española se encuentra al 50,5% de su capacidad total


La reserva hidráulica española está al 50,5% de su capacidad total. Actualmente hay 27.960 hm³ de agua embalsada, lo que representa un aumento durante este periodo de 1.243 hm3 (el 2,2%) con respecto a los niveles de la semana anterior, con variaciones entre -35 hm³ en Duero y 505 hm³ en Guadalquivir.


La reserva por ámbitos es la siguiente:
Galicia Costa se encuentra al 51,9%                 
Miño-Sil al 43,9%,
Cantábrico 62,4%
Cuencas internas del País Vasco al 66,7%
Duero al 34,4%
Tajo al 40,5%
Guadiana al 62,8%
Cuenca Atlántica Andaluza al 71,2%
Guadalquivir al 65,3%
Cuenca Mediterránea Andaluza al 67,6%
Segura al 43,5%
Júcar al 37,8%
Ebro al 51,0%
Cuencas internas de Cataluña al 57,9%

Las precipitaciones han sido abundantes en toda la Península. La máxima se ha producido en Tarifa, con 135,0 mm (135,0 l/m2).

La situación de las cuencas a fecha de hoy, en hectómetros cúbicos, se detalla en el cuadro adjunto:

  

  AMBITOSRESERVA TOTAL EMBALSADA
Capacidad TotalAño ActualAño AnteriorMedia 10 Años
Galicia Costa684355320371
Miño-Sil3.0301.3291.5511.628
Cantábrico633395327405
Cuencas internas del País Vasco21141715
Duero7.5072.5834.2143.973
Tajo11.0124.4616.3345.307
Guadiana8.6355.4206.6375.160
Cuenca Atlántica Andaluza1.8781.3371.4811.051
Guadalquivir8.1015.2916.2603.926
Vertiente Atlántica41.50121.18527.14121.836
Cuenca Mediterránea Andaluza1.177796795425
Segura1.141496587258
Júcar3.3361.2611.619940
Ebro7.5073.8303.5573.909
Cuencas internas de Cataluña677392511436
Vertiente Mediterránea13.8386.7757.0695.968
Total peninsular55.33927.96034.21027.804

Fuente: MAGRAMA

08 noviembre 2012

Madrid potencia el pastoreo para limpiar pistas forestales


visto en europapress.es


MADRID, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

El consejero de Presidencia, Justicia y portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Salvador Victoria, ha asistido este martes a una demostración práctica de los trabajos de pastoreo controlado como tratamiento preventivo contra incendios forestales, que se realiza con ganado vacuno en una finca situada en la localidad de Buitrago de Lozoya.

"Este es un ejemplo muy visual de un beneficio común para la prevención de incendios, la conservación del medio ambiente y la ganadería. Unimos intereses que sirven para el beneficio de todos los ciudadanos", ha recalcado y ha destacado que esto permite que el personal de extinción de fuegos puedan transitar sin problemas por estos cortafuegos.

Además, ha reseñado que este sistema supone "un gran ahorro económico", ya que por hectáreas representa un ahorro de un 70 por ciento y al mismo tiempo es una garantía del cuidado del medio ambiente.

Este proyecto está impulsado por la Obra Social "La Caixa" con una inversión de 225.000 euros. El proyecto consiste en la implantación de zonas de pastoreo controlado en terrenos en los que previamente se han realizado tratamientos preventivos de incendios.

Se trata de aprovechar la labor del ganado de las explotaciones locales, para que controlen el rebrote de matorral y mantenga limpios los cortafuegos, los perímetros de los montes y otras zonas sensibles al riesgo de incendios forestales.

La explotación ganadera de Buitrago de Lozoya forma parte de las 15 que, actualmente, consta el proyecto, puesto en marcha en el año 2011 como consecuencia del convenio de colaboración firmado entre la Comunidad de Madrid y la Obra Social "La Caixa". Esta iniciativa incluye acciones similares, además de con ganado vacuno, con ganado ovino, caprino, asnal y equino.

A cada una de las explotaciones, seleccionadas estratégicamente en las zonas de mayor riesgo de incendios dentro de la Comunidad de Madrid, se le asigna un número determinado de hectáreas en las que los animales pacen. En estos terrenos previamente se han practicado fajas de seguridad y cortafuegos y la labor de los animales impide que crezca la hierba en esas zonas, que se mantienen limpias de forma natural.

Actualmente, el proyecto de 'Pastoreo Controlado' cuenta con 15 explotaciones ganaderas y un total 4.275 cabezas de ganado. De ellas, la mayor parte, 2.720 cabezas, corresponden a ganado ovino, 1.220 a ganado caprino, 290 son de vacuno, 10 de ganado asnal y 35 de equino.

MANTIENEN LIMPIAS 574 HECTÁREAS DE MONTE

Actualmente, la superficie total pastoreada en la Comunidad de Madrid es de 574,8 hectáreas en las que la labor del ganado impide que el monte acumule hierbas y otros vegetales que, una vez secos, podrían convertirse en un material combustible muy peligroso en la propagación de los incendios.

Los propietarios de las explotaciones incluidas en este proyecto deben ser titulares o adjudicatarios de los pastos donde se haya realizado el trabajo preventivo contra incendios. Estos se comprometen a mantener su ganado en las zonas previamente marcadas por el personal técnico de la Dirección General de Protección Ciudadana para que los animales pazcan en ellas y así mantenerlas limpias de vegetación.

CONTRAPRESTACIONES A LOS GANADEROS

Como contraprestación, los ganaderos adscritos al proyecto reciben un incentivo de 50 euros como máximo por cada hectárea pastoreada por su ganado. Además, los técnicos de la Comunidad de Madrid le facilitan el asesoramiento técnico y material para la ejecución de los trabajos, como el aprovisionamiento de bebederos móviles, con capacidad para 10.000 litros

de agua, pastores eléctricos para mantener al ganado en la zona a pacer e, incluso, establos desmontables y de fácil transporte para recoger al ganado.

La explotación de Buitrago de Lozoya tiene asignadas 53 hectáreas para un total de 75 cabezas de ganado vacuno. En esta parte del monte se organiza el pastoreo de las fajas por medio de señuelos con bolas de oligoelementos que atraen al ganado y lo mantienen en la zona.

El resto de las explotaciones incluidas en el proyecto se encuentran en las localidades de Valdemaqueda, San Lorenzo del Escorial, Robledo de Chavela, Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Boadilla del Monte, Galapagar, Santa María de La Alameda, Buitrago de Lozoya y Puebla de la Sierra.

El pastoreo controlado como tratamiento para la prevención de incendios reduce los costes con respecto a una actuación similar con medios mecánicos y humanos. Algunos estudios cifran esa rebaja en más de un 70% por hectárea.

Además, el pastoreo controlado revaloriza la figura del ganadero como agente colaborador en la gestión forestal. Se ha demostrado un importante descenso en el número de incendios provocados por la quema de matorral con fines ganaderos. Indirectamente el pastor realiza una labor eficiente de vigilancia del monte, se potencia la ganadería

06 noviembre 2012

Proceso de participación en el Plan Forestal de Baleares

visto en diariodeibiza.es



E. R. | IBIZA ­Hace ahora justo un año el presidente del Govern, José Ramón Bauzá, y el conseller balear de Medio Ambiente y Territorio, Gabriel Company, anunciaban en Sant Joan la redacción de un plan forestal de Balears. Bauzá y Company se desplazaron a Sant Joan para explicar a todos los alcaldes de la isla las actuaciones previstas por el Ejecutivo autónomo para reducir las consecuencias de los incendios forestales. Cabe tener en cuenta que en ese último año, las llamas habían devastado una extensión de más de 1.800 hectáreas de Ibiza.


Company explicó a la prensa que el plan forestal marcaría qué se puede hacer en una propiedad privada y cómo se han de limpiar los bosques, incluso cuántos árboles se podrían arrancar. Ya dijo entonces que en dos años debería estar lista esta herramienta de planificación de la masa forestal de las islas. Un año después del anuncio, la conselleria balear de Medio Ambiente inicia ahora el proceso de participación con entidades y personas interesadas en la gestión de los bosques: propietarios forestales, vecinos, cazadores, empresarios, apicultores, excursionistas o entidades de investigación, entre otros. La conselleria balear de Medio Ambiente mantiene el calendario previsto por el conseller Company y reitera que el plan debe estar listo el año que viene. No se prevé un plan específico para cada isla.

La directora general de Medio Natural, Neus Lliteras, viajará el miércoles a Ibiza y el jueves a Formentera para explicar el proceso de recogida de sugerencias ciudadanas previsto. La reunión de Ibiza se celebrará el miércoles a partir de las 19 horas en el Consell. Al día siguiente, el encuentro de Formentera, tendrá lugar en el salón de actos de Cultura, en Sant Francesc.

El programa contempla la participación del jefe de servicio de gestión forestal y protección del suelo, Luis Berbiela, y el jefe de sección de patrimonio forestal, Joan Santana, para explicar los contenidos básicos del avance del diagnóstico del plan y los puntos de debate en el proceso. Posteriormente, intervendrá Xavier Carbonell, de ARC Mediació Ambiental, para dar más detalles del proceso participativo y la web a través de la cual se podrán aportar comentarios y sugerencias. Se prevé la posibilidad de que las entidades interesadas se puedan inscribir en el proceso como participantes activos en las sesiones deliberativas.

Premio de 300.000 € al proyecto forestal más innovador



visto en finanzas.com

Se premiará con 300.000 euros a los proyectos innovadores dentro del sector forestal europeo [TAB] -


El Premio Schweighofer se estableció en 2002 por la familia austriaca Schweighofer que es también una de las compañías líderes en trabajo de la madera en Europa. El Premio Schweighofer bienal celebrará su sexto evento en 2013. - El Premio Schweighofer distingue los conceptos, tecnologías, productos y servicios más innovadores que ayudan a aumentar la competitividad del sector forestal europeo. - El alcance de los temas cubre toda la cadena de madera forestal europea. La exclusión de este alcance es el sector de pulpa y papel. [FTAB]

El premio combinado de 300.000 euros se divide entre un premio principal y varios premios de innovación.

El premio principal rinde tributo a personas u organizaciones que desempeñan un papel importante en el sector forestal europeo. Estos destacados logros ya han establecido hitos y son un ejemplo de trabajo, espíritu pionero y visión de futuras oportunidades.

Los premios a la innovación son un catalizador para proyectos innovadores durante las primeras fases de la implementación.

El jurado del Premio Schweighofer valorará a los nominados con contribuciones innovadoras para el sector forestal europeo, incluyendo proyectos de investigación y desarrollo. La colaboración entre la ciencia y la industria es también altamente beneficiosa.

La recepción de proyectos está abierta desde el 1 de noviembre de 2012 al 4 de febrero de 2013.

Las solicitudes se aceptan SOLO ONLINE en http://www.schweighofer-prize.org 

Los ganadores del Premio Schweighofer 2013 recibirán el premio el 4 de junio de 2013 en el monumental ayuntamiento de Viena

04 noviembre 2012

El aprovechamiento forestal de nuestros bosques nos desarrolla



A continuación transcribimos el artículo completo aparecido en la sección Magazine de La Vanguardia, cuyo autor, Antonio Cerrillo, expone muy apropiadamente los mayores problemas que tiene el sector forestal en España, y por ende nuestros bosques, así como qué actuaciones se podrían llevar a cabo para paliarlos en gran medida.

Un artículo muy recomendable.



Lo que el fuego esconde
Antonio Cerrillo
Magazine | 02/11/2012 - La Vanguardia.com

El avance colonizador del bosque en detrimento de los campos de cultivo abandonados, la desaparición de la ganadería extensiva que mantenía a raya el sotobosque y el abandono de las actividades silvícolas explican la enorme vulnerabilidad de los bosques españoles a los incendios. Este año se han vuelto a sufrir las consecuencias: hasta octubre ardieron 198.000 hectáreas, casi el doble de la media anual del último decenio (105.390). Pasado el verano, es el momento de analizar el porqué de esta tragedia repetida y de plantear soluciones.

Una sociedad cada vez más urbana ha dado la espalda a las actividades agrícolas y ganaderas, con lo que las zonas forestales han ido ganando terreno de manera desordenada, caótica. El resultado son masas boscosas continuas, amorfas y sin gestión, donde se acumula el combustible y la falta de planificación ha dejado los municipios sin espacios intermedios o cuarteados, sin ese mosaico de usos que puede evitar el avance del fuego en caso de producirse.

La economía del mundo forestal está desplomada. Los aprovechamientos de sus recursos (madera, leña, astillas…) son mínimos, y la falta de población que trabaje y viva del bosque y esté implicada en su conservación ha dejado esta parte del territorio sin guardianes. La sociedad española ha dado la espalda a los montes de una manera tan insensata que las consecuencias son una catástrofe cada verano. Los modos de vida rural han imitado el mundo urbano, y se han roto raíces culturales que ayudaban a favorecer la gestión. Así, municipios situados en zonas forestales ven el gas canalizado como un signo de modernidad (frente a la leña), y grandes propietarios de bosques abastecen sus casas con fuel –utilizan una energía que ha viajado 4.000 kilómetros desde Oriente Medio–, mientras la finca almacena año tras año un combustible en forma de leña y cuya acumulación en el terreno condena a la propiedad a ser algún día pasto de las llamas. “Además, dedicamos más recursos a la extinción de incendios que a las políticas forestales, con lo cual aún se produce, cada año, más acumulación de combustible”, dice Francisco Cano, presidente de la Asociación de Profesionales Forestales. “El fuego –se lamenta– se ha convertido en el mayor gestor del territorio. El incendio es el resultado lógico de toda esa falta de políticas”.

Lo mismo piensa Alberto Sáez Serrano, abogado y alcalde popular del municipio valenciano de Cortés de Pallás (Valencia), que vio arder su pueblo el 28 de junio en el peor incendio del verano en España. “El campo se abandona. Las nuevas generaciones no tienen intención de seguir cultivando estas tierras. Sólo quedan el almendro y el olivo para el consumo propio. Lo más grave es que en los incendios hemos visto que un campo abandonado se convierte en un reguero de pólvora. Los campos más abandonados han actuado de correa de transmisión del fuego”, señala.

El alcalde está convencido de que “si no sacamos provecho del monte y generamos una estructura económica que permita al menos su mantenimiento, estaremos abocados a que dentro de cinco, diez o quince años suframos otra tragedia igual”.

El fuego siempre se ha dado en los bosques españoles. Ha sido frecuente su uso para quemar rastrojos o hacer limpiezas agrícolas, y se suceden las imprudencias. El problema es que el pequeño porcentaje de incendios catastróficos causa más del 50% de los daños. Porque el bosque se ha convertido en un polvorín. “A diferencia de hace 50 años, es un bosque más peligroso, porque tiene árboles jóvenes mezclados con matorrales cargados con un gran número de ramitas secas y combustible fino, que favorece un fuego intenso que se propaga con gran rapidez y se alimenta continuamente del monte seco”, explica Mariano Torre, jefe del servicio provincial de medio ambiente de la Junta de Castilla-León. Sólo hace falta que se den condiciones meteorológicas críticas (viento, baja humedad, olas de calor) para que se registren incendios explosivos. La sequía prolongada, la gran cantidad de vegetación vulnerable y las olas de calor sucesivas en los meses estivales explican el impacto de los grandes incendios de este año, dice Begoña Nieto, directora general de Desarrollo Rural y Política Forestal del Gobierno.

“La solución pasa necesariamente por manejar el paisaje, gestionar el territorio, porque, de lo contrario, siempre tendremos una bomba a punto de estallar. Es necesario estructurar una vegetación que reduzca el riesgo; garantizar una economía forestal, porque así la población tendrá más interés en que el bosque no se queme”, señala Mariano Torre. Las poblaciones rurales cuyo sustento y actividad económica están relacionados con la conservación de los bosques (Soria, Segovia, Navarra...) son las que más contribuyen a su preservación, se esmeran en lograr esa “estructura forestal de menor riesgo” y registran menos descuidos y accidentes.

“La economía del bosque existe, aunque en niveles bajos; pero es reactivable; y no es complicado”, afirma optimista Rossend Castelló, presidente del Consorcio Forestal de Catalunya, que agrupa a los propietarios de fincas. “Lo que hay que hacer es explotarlo; sacar el combustible. ¿Cómo? Usando la madera”, sentencia. En Catalunya, por ejemplo, el bosque acumula cada año 3,5 millones de metros cúbicos de biomasa, y sólo se aprovechan 0,8 millones; se calcula que se podría aumentar fácilmente esta cifra por encima de 1,5 millones si creciera el consumo de madera y de biomasa forestal y mediante un pequeño aumento en el precio.

“Nuestra propuesta es recuperar el bosque como actividad productiva, porque, pese al abandono del mundo agrícola y ganadero, hay muchas oportunidades”, asegura Joan Rovira, vicepresidente de la Confederación Española de Silvicultores. El camino está por recorrer: falta una industria que cree valor añadido a esa madera.

En los últimos años, ha habido un notable retroceso en el consumo de las materias primas forestales (madera para embalaje y construcción, para fabricación de tablero y pasta de papel); el suministro viene impuesto por la estandarización y la facilidad de comercialización de las grandes industrias y las cooperativas escandinavas. Sólo en Cataluña se cerraron las fábricas de celulosa de Torras Hostench (en Sarrià de Ter) y de Impacsa (en Balaguer); ha desaparecido la industria papelera; apenas hay aserradoras para la construcción (que fabriquen puertas, parquet o mobiliario), y el 90% de la producción va a fabricar palés y embalajes de madera para el transporte de mercancías. El 70% de la madera que se consume en España se importa. En la cornisa cantábrica, el autoabastecimiento puede alcanzar el 50%; pero en Cataluña, por ejemplo, el 80% procede de fuera de la comunidad, recuerda Rovira.

“Debemos consumir madera de proximidad, de kilómetro cero –dice Francisco Cano–. Llegan productos forestales de 3.500 kilómetros de distancia. La mayor parte de la madera procede de los países nórdicos. Es lamentable desde un punto de vista ecológico y económico. Debemos usar nuestra madera, nuestra biomasa, nuestro corcho, consumir nuestros árboles de Navidad, piñones y setas, para lograr que la riqueza forestal revierta en la mejora de nuestros bosques”.

Para hacer el bosque más productivo se necesita llevar a cabo tareas de aclarado y talas selectivas, organizar bosques con menos árboles, de más calidad, más gruesos y más sanos para que la madera sea más apreciada en el mercado.

El mundo forestal deposita grandes esperanzas en el aprovechamiento de la madera para usos energéticos. La biomasa forestal se puede emplear como combustible para las plantas de producción de electricidad, y los restos vegetales y los subproductos de las aserradoras también pueden convertirse en astillas para alimentar calderas para calefacción y para obtener agua caliente para cocinas y baños. “Los aprovechamientos energéticos son básicos para dar un valor a estos subproductos y para que las explotaciones sean rentables”, dice Joan Rovira.

Las expectativas de construir plantas de producción eléctrica, sin embargo, se han venido abajo. Se necesita la ayuda de las primas que venía garantizando el Gobierno (con una retribución adecuada en la tarifa para este modo de producción renovable); pero su decisión de congelar las subvenciones a estas fuentes de energía suscita grandes incertidumbres. La paradoja es que España exporta astillas a Cerdeña para ser consumidas en plantas de electricidad que se benefician de las primas fijadas por el Gobierno italiano.

Más maduro está el mercado para producir agua caliente (para usar en baños), pues han empezado a recurrir a esta opción grandes instalaciones (hoteles, restaurantes, casas de colonias o casas de campo) y puede extenderse a ámbitos domésticos más reducidos, ya que el coste del combustible es una cuarta parte del que supone el gasóleo. Las calderas que usan 2,5 toneladas de biomasa al año, con un coste de 250 euros al año, tienen el mismo aporte calorífico que la calefacción alimentada con un gasóleo que ha costado 1.000 euros. La inversión de una caldera pequeña (suelen costar 2.500 o 3.000 euros, aunque las hay de hasta 16.000) puede amortizarse en tres o cuatro años.

Rossend Castelló aboga por fomentar las inversiones en calderas de biomasa para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y propone que las administraciones fijen una línea de avales para que empresas e instituciones puedan hacer la inversión. Se trataría de favorecer sobre todo a empresas que, pese a tener beneficios y estar saneadas, tienen problemas para obtener préstamos, pero devolverían el crédito gracias al ahorro económico que obtendrían con el cambio de combustible. “Debemos incentivar el consumo de biomasa con este tipo de fórmulas. Y las administraciones lo podrían hacer en escuelas, ayuntamientos y otros edificios públicos”, dice Castelló.

“El monte rentable no arde”, sintetiza Carlos del Álamo, decano del Colegio de Ingenieros de Montes, firme partidario de incentivar con primas la producción forestal para producir electricidad y de que la sociedad reconozca y compense los servicios ambientales de los bosques (filtran el agua, evitan la erosión, fijan CO2, mitigan el calentamiento, dan recreo…). Cree que fórmulas como conceder desgravaciones a los particulares por hacer donativos para la conservación de los bosques, entre otras ventajas fiscales, pueden contribuir a valorar todo lo que el fuego esconde.